') ')


Alejandro Gonzalez | 15:37

El peligro de ser un predicador y no saber informar el trabajo de Dios

El predicador debe comunicar la verdad de Dios, sin tergiversar con su opinión, pues esto puede hacer posible un mal informe de lo que Dios esta o quiere obrar en nuestras vidas, pudiendo llevar a toda una congregación hacia la desobediencia y la rebeldía, dos pecados severamente castigados por el Señor.

Por tanto el predicador debe tener en cuenta que es un administrador de los misterios de de Dios 1Co. 4:1 y que ha sido hecho ministro en favor de las personas para anunciar la Palabra de Dios en su plenitud (Col 1:25-27) y no para equivocadamente pensar que 'de acuerdo a su servicio merece un salario' -doctrina adoptada del mundo- por lo que de seguro sus enseñanzas se enfocaran en el crecimiento de la congregación alivianando la sana doctrina.

¿Veamos que puede hacer un mal mensaje?

Dios envió hombres a reconocer la tierra prometida por medio de Moisés a los cuales solo se les ordeno que debían observar y también que traer y hacer. Aunque los hombres enviados cumplieron en parte ellos volvieron y les fue pedido que informaran a la congregación lo que vieron e hicieron. Su informe no solo comunico y mostró lo que vieron sino que ademas agregaron lo que ellos razonaron como lógico (V.28-29), menoscabándose al grado de compararse con langostas. 

Por lo que el informe en vez de cumplir su función de preparar a la congregación para tomar la tierra prometida logrando un avivamiento en el corazón de los presentes por la hermosura y prosperidad de la tierra que los estaba esperando a un paso, lograron que el pueblo cayese en uno de los peores pecados que es la incredulidad al comenzar a murmurar contra Dios y los lideres puestos por el produciendo una división, entre 'los que si y los que no'.

Y aunque Caleb -profetizando la aceptación de Jesús como la promesa de salvación y su rechazo por parte de los suyos Jn. 1:11-, un hombre que no pertenecía a la descendía natural de Israel por la sangre pero que creía y confiaba en las promesas del Padre, hizo callar al pueblo para arengarlo y darle animo y incentivar a salir en busca de lo que él sabia que ya era de ellos (V.30) (Actitud de su corazón seria la que luego de cuarenta años a la edad de 85 años le valdría ser uno de los conquistadores de la tierra prometida). Los que triunfaron no obstante esta vez -aparentemente- fueron los otros lideres haciéndolo callar -posiblemente utilizando su mayor fuerza numérica- y terminado de dar un mal informe. (V. 31-33) 

La congregación creyó en estos lideres y lloro con gran lamento, y se quejo y cuestiono en su corazones las autoridades puestas por él, (14:1-3) y ahí nació el principio de aquel fatídico pedido de poner sus propias autoridades (V. 4), desechando las impuestas por Dios por lo que la ira del Señor no se hizo esperar y mas allá de que la intercesión de Moisés consiguiera el perdón para el pueblo, Dios debió castigar a los rebeldes V. 28-30 y V. 36-37.

Recuerda: un mal líder o predicador puede conducir a su pueblo al desastre. El mensaje que todo predicador debe llevar es aquel por el cual Pablo dijo: "De esto fui constituido predicador y apóstol - digo verdad, no miento-, y maestro de los gentiles en la fe y la verdad" 1 Ti 2:3-6 

Sin comentarios

No hay comentarios. ¡Sé el primero!
Gracias por dejar tu comentario. Dentro de un rato podrás verlo. Bendiciones.